
A muchos no les gustan las palomas, pero a mi me encantan. Cuando era más chica siempre iba a la plaza a darle migas de pan.
La última vez que hice eso fue con Luis, mientras nos tomabamos un litro de leche.
Me recordó a coquimbo.
La fotografía nos puede volver a situar en recuerdos que sólo una vez se han vivido
No hay comentarios:
Publicar un comentario