Las manos demuestran la suavidad de las personas. Siempre que puedo miro las menos y dedos de la gente. Ese es mi dedo. Estaba provando el desenfoque...
A muchos no les gustan las palomas, pero a mi me encantan. Cuando era más chica siempre iba a la plaza a darle migas de pan. La última vez que hice eso fue con Luis, mientras nos tomabamos un litro de leche.